La pregunta que más se hacen los estudiantes de bachillerato y sus padres es: “¿Dónde estudiar después del instituto?”. Muchos se decantan por la educación europea y, en concreto, por las universidades de España, y las razones para ello son muchas.
Por qué es tan popular estudiar en las universidades de España
Es prestigioso. Los títulos de las universidades españolas están muy bien valorados en todo el mundo y permiten encontrar con rapidez un trabajo bien remunerado en cualquier continente. Veinticinco universidades españolas figuran en los rankings de los mejores centros de enseñanza superior del mundo.
Es práctico. Durante los años de carrera adquieres un dominio excelente del español, el segundo idioma más utilizado en el mundo después del inglés. Lo hablan más de 500 millones de personas, de modo que la demanda de especialistas que lo dominan es muy alta.
Es ventajoso. Tras terminar cualquier universidad en España, el graduado puede solicitar una autorización de residencia de 12 meses para la búsqueda de empleo. Si en ese periodo encuentra trabajo, obtiene oficialmente la tarjeta de residencia.

Es asequible. Todo es relativo, por supuesto, pero si comparamos con las tasas de otros países europeos punteros, el coste de estudiar en las universidades españolas es sensiblemente inferior. Y si eliges una ciudad distinta de Madrid o Barcelona, el precio puede ser realmente muy ajustado, desde unos 800 euros al año. También el coste de vida en un piso compartido o en una residencia de estudiantes suele ser más bajo, y comer a diario puede resultar bastante económico.
Es apasionante. La vida universitaria ofrece la posibilidad de viajar libremente por Europa y conocer a gente de muchas nacionalidades diferentes. Los propios españoles son personas alegres, abiertas y sociables: aburrirte, no te vas a aburrir.
Qué hay que saber para acceder a una universidad en España
Cada universidad establece sus propios requisitos para los solicitantes y dispone de una lista particular de documentos necesarios para la admisión. Esta lista puede cambiar con el tiempo, por lo que antes de presentar la solicitud conviene leer la información actualizada en la web del centro concreto.
Un conjunto de documentos típico para solicitar plaza en una universidad española incluye:
- Título o certificado de finalización de la enseñanza secundaria (12 años de estudios). Para ciudadanos de países de la CEI, el título escolar suele tener que complementarse con 1–2 años de estudios universitarios en el país de origen o con un año de curso preparatorio en España.
- Certificado TOEFL o IELTS que acredite el nivel de idioma (inglés o español), en función de la lengua en la que se vaya a cursar la carrera.
- Carta de motivación: un texto breve pero contundente en el que el futuro estudiante explica por qué ha elegido precisamente esa universidad española.
- Diplomas y certificados de participación en competiciones, olimpiadas, concursos internacionales y otros eventos relevantes. Sirven para demostrar la implicación social del solicitante y sus logros deportivos o académicos.
- Todos los documentos deben estar traducidos, legalizados y compulsados ante notario.
Coste de los estudios en las universidades de España
Es lógico que todos se pregunten: “¿Cuánto cuesta realmente la enseñanza superior en España?”. No existe una respuesta única. El precio de la matrícula varía mucho de una universidad a otra y depende del área de estudio, de la demanda de la profesión, del prestigio del centro y de su ubicación.

En España no hay universidades totalmente gratuitas, pero con ganas, esfuerzo y un buen expediente es posible estudiar en algunas de las mejores y más caras casi sin pagar. Para ello existe un sistema de becas y ayudas pensado para premiar a los estudiantes más brillantes y constantes, los típicos “matrícula de honor”.
En las universidades públicas, estas becas pueden llegar a cubrir el 100% de los gastos de matrícula y manutención. Las universidades privadas también ofrecen incentivos económicos a sus alumnos, reembolsando entre el 15% y el 75% del dinero invertido.
En resumen, estudiar en Europa, obtener un título de gran prestigio y una profesión con alta demanda por un coste razonable es algo perfectamente realista y al alcance de muchos.
Preguntas frecuentes
¿Pueden los estudiantes extranjeros estudiar en universidades españolas?
Sí. Las universidades españolas están abiertas a estudiantes de todos los países. Los ciudadanos de la UE estudian en las mismas condiciones que los españoles. Para los ciudadanos de países terceros se requiere un visado de estudiante (visado de estudios), que se tramita en el consulado español del país de residencia. Para la admisión se necesita un certificado de educación con traducción notariada al español.
¿Es necesario saber español para ingresar a una universidad española?
Para la mayoría de los programas en español — sí, se requiere certificar un nivel B2 o superior (generalmente, el certificado DELE). Muchas universidades ofrecen programas en inglés — para ellos es suficiente con IELTS o TOEFL. Durante los estudios, los estudiantes mejoran rápidamente sus habilidades lingüísticas, y el español es el segundo idioma más hablado en el mundo, lo que lo convierte en un activo valioso.
¿Se puede quedar a trabajar en España después de terminar la universidad?
Sí. Después de obtener el título, un graduado extranjero de una universidad española tiene derecho a solicitar un visado de 12 meses para buscar trabajo (autorización de estancia para búsqueda de empleo). Si durante este tiempo encuentra un empleador y firma un contrato, el visado se puede convertir en un permiso de residencia laboral. Este es uno de los caminos más directos hacia la residencia a largo plazo en España.
¿Cuánto cuesta estudiar en una universidad española?
Las universidades públicas son algunas de las más asequibles de Europa: el costo de un año de estudios es de 1.000 a 3.000 € para programas de grado. La maestría cuesta entre 2.000 y 5.000 € al año. Las universidades privadas son más caras: de 7.000 a 15.000 € al año. El costo de alojamiento y comida es adicional, de 600 a 900 € al mes, dependiendo de la ciudad.